Un equipo especialista en distintas áreas se ‘integra’ a su empresa, a un coste equivalente a ¼ parte de lo que le representaría una oficina de representación propia.
Consigue economías de experiencia (escala y aprendizaje) a niveles inasequibles a la mayor parte de las empresas locales.
Al estar más involucrado en la comercialización, su empresa adquiere más aprendizaje del mercado, lo que le permite tener reacciones más ágiles sobre el feedback que reciba.
Tiene mayor control sobre las acciones de marketing internacional para sus productos-marcas.
Puede controlar y motivar el esfuerzo de ventas de sus distribuidores.
Tiene más posibilidades de aumentar la cobertura geográfica al seleccionar distribuidores más cualificados y en distintas regiones de Europa.
Está en posición de dar servicios pre venta y post venta
Mayor potencial de ventas y de beneficios.
Una fuerte presencia internacional fortalece a su empresa.
Una vez dentro de la Unión Europea, la expansión de su marca es más ‘sencilla’ gestionada desde España.